El Ayuntamiento coloca la primera piedra de dos nuevas plazas y de la rehabilitación del antiguo Secadero de Tabaco

viernes 21 de diciembre de 2018 - 15:34 GMT+0000

La actuación supone una inversión superior a los 349.600 euros y convertirá la instalación en un espacio polivalente y multiusos

El proyecto para convertir el antiguo Secadero de Tabaco en un gran espacio polivalente y multiusos, comienza a ser ya una realidad tras el acto de colocación de la primera piedra, al que han asistido el alcalde, José Domingo Regalado; el concejal de Patrimonio Histórico, Fredi Oramas; la concejala de Obras, María Concepción Cabrera y demás miembros de la corporación, así como representantes de las empresas de arquitectura y adjudicataria de la obra. La actuación supondrá una inversión global de 349.602,75 euros, de los que el 80% serán sufragados por el Cabildo de Tenerife y el 20% por el Ayuntamiento.

La obra prevista en este emblemático edificio, Bien de Interés Cultural desde 2008, conserva la máximo posible la estructura del inmueble, y contempla la reforma del espacio en su interior como un espacio polivalente y multiusos, que sirva para actividades diversas como exposiciones, reuniones, conciertos, etcétera. En la parte delantera del edificio, que será el punto de entrada, se habilitará una plaza que sirva como punto de descanso (con bancos), y en la parte trasera, donde hay una antigua huerta, se rehabilitará como patio y un mirador, para que los visitantes disfruten de las vistas del Camino Real del Sur.

Regalado explica que el espacio, ubicado en pleno casco histórico de Granadilla de Abona, se convertirá en un lugar de referencia y solera para el disfrute de vecinos y visitantes. “Nuestro proyecto es rehabilitar el casco histórico a partir de la conservación de edificios como el Secadero de tabaco, que se sumen a otros inmuebles de gran valor patrimonial como el Convento Franciscano, la Iglesia de San Antonio de Padua o el propio Museo de la Historia. Estamos convencidos de que contribuirá a la dinamización del casco”, indica.

El secadero de tabaco de Granadilla, una construcción en forma de cuadrilátero regular, situado en la calle José Reyes Martín, conserva elementos que contribuyen a mantener un ambiente propio de otras décadas y reflejan la importancia que cobró en el municipio y en la comarca la exportación de las hojas de tabaco. El expediente que sirvió para declararlo Bien de Interés Cultural aboga por la preservación del edificio en un lugar “sin grandes impactos negativos generados por transformaciones urbanísticas recientes” manifiesta el alcalde.

Historia. El antiguo secadero de tabaco es una construcción que se levantó en 1878, fue construido por José García Torres, uno de los cosecheros de tabaco más importantes de la comarca de Abona, coincidiendo con el despegue de este cultivo, como alternativa a la crisis de la cochinilla. Su función era el secado de las hojas de tabaco para luego exportarla. Tal actividad surgió como alternativa al cultivo de la cochinilla, en crisis debido a la invención y desarrollo en Europa de los tintes químicos. La mayor parte de la exportación iba dirigida a Inglaterra y Francia, pues costaba hasta tres veces menos que enviarla a la Península. Sin embargo, la revolución química en Europa obligó a los vecinos de Granadilla a buscar nuevas alternativas de subsistencia.

El edificio consta de una sola nave con techumbre a dos aguas. En 2008 se declaró Bien de interés Cultural y fue adquirido ese mismo año por el Ayuntamiento de Granadilla de Abona. Este edificio, que forma parte del importante patrimonio histórico de Granadilla casco, fue corral de comedia, cine del pueblo y secadero de tabaco de todo el Sur de la Isla, entre otras cosas.


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