Granadilla de Abona celebra la tradición de los Finados con teatro, música y una degustación de productos típicos
Participación Ciudadana organiza esta iniciativa este domingo, 1 de noviembre, a partir de las 20.00 horas, en la plaza del Convento
El Ayuntamiento de Granadilla de Abona, a través de la Concejalía de Participación Ciudadana, cuya responsabilidad ostenta José Sanabria, organiza este domingo, 1 de noviembre, una celebración dedicada a la tradición de los Finados. La actividad tendrá lugar en la plaza del Convento, en el casco histórico de Granadilla, a partir de las 20.00 horas, con una programación que incluirá una representación teatral, música y una degustación de dulces tradicionales y castañas.
La iniciativa tiene como finalidad mantener viva una de las costumbres más arraigadas de la cultura popular canaria, vinculada a estas fechas y al recuerdo de los seres queridos que ya no están. Asimismo, busca preservar y transmitir este legado cultural a las nuevas generaciones, favoreciendo el encuentro y la convivencia entre vecinos y visitantes.
El concejal de Participación Ciudadana, José Sanabria, destaca la importancia de impulsar actividades que permitan recuperar y mantener las tradiciones del municipio, al tiempo que se convierten en espacios de encuentro para compartir la cultura y las costumbres populares. En este sentido, invita a toda la ciudadanía a sumarse a esta velada, en la que la memoria, la cultura y la convivencia serán protagonistas.
La tradición de los Finados
La Fiesta de los Finados, también conocida como Finaos, es una tradición popular canaria que se celebra en distintos puntos del Archipiélago entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre. El término ‘finao’ significa difunto y hace referencia a una costumbre vinculada a la conmemoración de los seres queridos fallecidos. Tradicionalmente, esta celebración tenía lugar durante la noche del 1 al 2 de noviembre, coincidiendo con la víspera del Día de Difuntos. Con el paso del tiempo, su celebración se ha trasladado en muchos lugares a la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, coincidiendo con la víspera del Día de Todos los Santos. Durante esta jornada, las familias y vecinos se reúnen para compartir frutos de temporada, castañas y dulces, recordar a quienes ya no están y mantener vivas las tradiciones heredadas.

