Granadilla de Abona incorpora dos nuevos camiones para reforzar la recogida de biorresiduos y avanzar en la economía circular
La empresa pública Sermugran invierte 568.000 euros, financiados con fondos europeos Next Generation, en dos vehículos que mejorarán el servicio de recogida del contenedor marrón y fomentarán la separación de residuos orgánicos en origen
El Ayuntamiento de Granadilla de Abona, a través de la empresa pública Servicios Municipales de Granadilla de Abona (Sermugran), presentó hoy oficialmente dos nuevos camiones destinados a la recogida separada de residuos orgánicos, una actuación que permitirá reforzar el servicio del contenedor marrón y seguir impulsando la separación de los biorresiduos en origen en todo el municipio.
La inversión asciende a 568.000 euros, financiados mediante subvenciones europeas de los fondos Next Generation, y ha permitido la adquisición de dos vehículos con capacidades de 18 toneladas y 7,5 toneladas, respectivamente, adaptados a las necesidades del servicio de recogida selectiva.
El alcalde, José Domingo Regalado, destacó que esta incorporación «supone un paso más en el compromiso firme del Ayuntamiento con la sostenibilidad y la mejora de los servicios públicos. La gestión responsable de los residuos es uno de los grandes retos de las administraciones y Granadilla de Abona continúa avanzando con inversiones que repercuten directamente en la calidad de vida de la ciudadanía y en la protección del medio ambiente».
El regidor municipal añadió que «la colaboración de los vecinos y vecinas es fundamental. Separar correctamente los residuos orgánicos en nuestros hogares no solo contribuye a cuidar el entorno, sino que también permite reducir costes, cumplir con la normativa ambiental y destinar más recursos municipales a otros servicios e iniciativas de interés para la población».
Por su parte, el presidente de Sermugran y concejal de Servicios Municipales, Marcos Antonio Rodríguez, explicó que «el contenedor marrón comenzó a implantarse en Granadilla de Abona en 2020 y, en la actualidad, ya está presente en todos los núcleos poblacionales del municipio. Cada mes se recogen alrededor de 40 toneladas de materia orgánica, una cifra que continúa creciendo gracias al compromiso ciudadano».
Rodríguez señaló además que «por cada tonelada de biorresiduos recogida de forma separada se logra un ahorro aproximado de 92 euros en el coste de tratamiento, al tiempo que se cumplen los objetivos legales de separación de residuos establecidos por la normativa vigente. La incorporación de estos nuevos vehículos permitirá ofrecer un servicio más eficiente y seguir incrementando los niveles de recogida selectiva».
40% de los residuos. La materia orgánica representa aproximadamente el 40% de los residuos que se generan diariamente en los hogares, por lo que su correcta separación resulta esencial para favorecer la recuperación de materias primas y optimizar la gestión medioambiental de los residuos. Esta práctica permite, además, reducir los costes asociados al tratamiento y posibilita que las administraciones puedan destinar mayores recursos económicos a otras políticas públicas dirigidas al bienestar de la ciudadanía.
Otro de los beneficios de la recogida selectiva de la fracción orgánica es la producción de compost de calidad. El proceso de compostaje transforma estos residuos en un abono natural que mejora la estructura y fertilidad del suelo, aporta materia orgánica y nutrientes esenciales para el crecimiento de las plantas, reduce la necesidad de riego y disminuye el uso de fertilizantes químicos.
Desde el Ayuntamiento y Sermugran se recuerda que en el contenedor marrón deben depositarse restos de frutas y verduras, carne y pescado, cáscaras de marisco, huevos y frutos secos, restos de comida cocinada, papel de cocina y servilletas usadas, posos de café e infusiones, tapones de corcho, cerillas y restos vegetales de plantas secas y flores, contribuyendo así a una gestión más sostenible y eficiente de los residuos del municipio.

